Temas
del Mes

EDITORIAL: DE NUEVO INTELIGENCIA Y DISCIPLINA
Por: Julio César Castellanos Ramírez- MD - Director General
Mar 01 2017
vistas

En el año 2011 dediqué este espacio a una reflexión acerca de una conferencia que sobre su experiencia en Colombia y Japón vivió el ciudadano colombo-japonés Kenji Orito Yokoi Díaz. Él cuenta 'Mitos y verdades sobre Colombia y Japón', esa presentación disponible en https://www.youtube.com/watch?v=rlJIilvJQZM, causa un positivo impacto en quienes la hemos visto. Aunque trae muchos mensajes, retomo una premisa central: la disciplina tarde o temprano vencerá a la inteligencia. Les invito a reflexionar sobre este mensaje.

Un país como el nuestro pleno de recursos naturales, abundante en creatividad e inteligencia de la gente, que aún no logra su pleno desarrollo y está en proceso de superar el conflicto armado y enfrenta ahora el reto de la corrupción frecuente, debe encontrar las respuestas al cambio en su propia cultura y pensamiento. ¿Será que nuestra propia indisciplina o bajo grado de disciplina, que algunos consideran "viveza", es el freno para que nuestra inteligencia no nos lleve a estados superiores de desarrollo social?   

El 29 de julio del año pasado se expidió, mediante la Ley 1801 un nuevo Código de Policía que empezó a regir el pasado mes de febrero. En él se establece, como compromiso del ciudadano, en el Artículo 26: "Es deber de todas las personas en el territorio nacional comportarse de manera favorable a la convivencia. Para ello, además de evitar comportamientos contrarios a la misma, deben regular sus comportamientos a fin de respetar a las demás personas, en el ejercicio de sus derechos y deberes ciudadanos, en su vida, honra y bienes, de conformidad con la Constitución Política y las leyes, y especialmente con lo dispuesto en la presente ley".  

No ha pasado el primer mes de este Código y múltiples críticas y desacuerdos se han mencionado, incluso en Atlántico ya emitieron versiones para el Carnaval. Todos queremos hacer lo que nos convenga y buscamos esguinces en la ley, porque esa "viveza" que nos caracteriza implica buscar nuestra mayor comodidad personal en perjuicio del bienestar de otros e incluso del bien común.

Invito a todos a revisar este documento que en general es el manual de convivencia, expedido para la Casa Común que es el territorio nacional de la República de Colombia y cumplirlo con la convicción de que ello contribuye a tener un mejor barrio, una mejor ciudad y por tanto un mejor país, pues como dijo el pastor estadounidense y líder del movimiento por los derechos civiles Martin Luther King, Jr. (1929-1968), "Siempre es el momento correcto para hacer lo correcto".

El objeto del contenido de este Código, busca:

  1. Propiciar en la comunidad comportamientos que favorezcan la convivencia en el espacio público, áreas comunes, lugares abiertos al público o que siendo privados trasciendan a lo público.
  2. Promover el respeto, el ejercicio responsable de la libertad, la dignidad, los deberes y los derechos correlativos de la persona humana.
  3. Promover el uso de mecanismos alternativos, o comunitarios, para la conciliación y solución pacífica de desacuerdos entre particulares.
  4. Definir comportamientos, medidas, medios y procedimientos de policía.
  5. Establecer la competencia de las autoridades de policía en el orden nacional, departamental, distrital y municipal, con observancia del principio de autonomía territorial.
  6. Establecer un procedimiento respetuoso del debido proceso, idóneo, inmediato, expedito y eficaz para la atención oportuna de los comportamientos relacionados con la convivencia en el territorio nacional.


Para contribuir en el adecuado funcionamiento del Código, además de revisarlo y cumplir sus normas, debemos respetar a la Autoridad Policial, este respeto incluye que, si observamos o nos vemos afectados por comportamientos inadecuados de alguno de sus agentes, coloquemos la queja ante los organismos de vigilancia y control. El respeto que se da y se exige a la autoridad contribuye a tener una sociedad que construye paz y la consolida, en cuanto como dijo el filósofo griego Aristóteles (385-323 A de C.): "Somos el resultado de lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito".